¡Ciclistas! ¿qué hacer en caso de accidente?

En el caso de tener un accidente en el que el ciclista sufra daños importantes que le impidan intervenir activamente, otras personas (testigos, peatones o conductores involucrados de cualquier tipo de vehículo, servicios de emergencia, policía y personal hospitalario) procederán con su deber. Si el ciclista está seguro de no tener lesiones importantes o no haberse dado golpes en lugares delicados (por ejemplo, en la cabeza), se aconseja que intervenga de la siguiente manera:

1. Si hay otras personas involucradas en el accidente que hayan sufrido daños, deberá asistirlas en función de su gravedad aparente: ayudarlas directamente, pedir auxilio a quien se encuentre en el lugar o, si es necesario, contactar con los servicios de emergencias (112 ó 061).

2. Si es posible, tomará fotos testimoniales de la posición final de los vehículos o personas involucradas, de los desperfectos en los vehículos, del estado de la vía y la señalización (si es la causa o tiene relación con el accidente), incluso de la ropa si ésta presenta desperfectos pues podrían aportar información sobre lo ocurrido. Especialmente se tomarán fotografías cuando el accidente se ha producido por un mal estado del firme derivado de una falta de mantenimiento por parte de la administración correspondiente, o causado por otros agentes, como pueda ser una empresa constructora que haya alterado de cualquier modo la seguridad vial (con una mala señalización, suciedad en la calzada procedente de unas obras cercanas, etc.).

3. Si los vehículos involucrados en el accidente no entorpecen el tráfico o comprometen la seguridad vial, conviene no modificar su posición final después del mismo porque la policía obtiene importantes conclusiones a partir de aquí.

4. Si existen y es posible, deberá tomar los datos personales de los testigos (nombre y apellidos, dirección y teléfono) e informar a la policía, si se presenta, de quienes son.

5. Deberá fijarse en todos los detalles para, posteriormente, poder recordarlos y anotarlos.

6. Examinará los daños que haya podido sufrir la bicicleta.

7. Llamará a la policía para que levante un atestado aunque el accidente haya sido, en apariencia, de escasa importancia. En muchos casos, los daños de la bicicleta se aprecian una vez que hemos abandonado el lugar del accidente. Lo mismo ocurre con las lesiones personales: es muy habitual que unos días después de la colisión empiece a tener molestias que suelen esconder lesiones más o menos graves. Acudirá al servicio de urgencias para un examen exhaustivo y pedirá que en el informe de asistencia se recoja que las lesiones tienen su origen en un accidente de tráfico.

8. Si dispone de seguro, comunicará el accidente a su compañía.

9. Guardará todos los datos y documentos que tengan relación con el siniestro (partes médicos y policiales, facturas y/o presupuestos de reparación, fotos, contactos de los testigos y de las personas involucradas, etc.)

10. En el momento que considere más adecuado anotará todo lo que recuerde de la escena del accidente. Estas notas le servirán con posterioridad para refrescar su memoria en caso de recurrir a la vía judicial para cobrar su indemnización. El seguro de responsabilidad civil tendrá casi con total seguridad una cláusula de defensa jurídica que cubrirá, al menos en parte, los gastos de un abogado especialista en accidentes de tráfico. Si ha sufrido lesiones o daños en la bicicleta deberá interponer una denuncia ante el juzgado lo antes posible. No deberá aceptar indemnizaciones sin consultar previamente con un abogado de confianza.


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