El aumento de ciclistas no resuelve los problemas del tráfico motorizado
Charlas y conferencias de Biciescuela Granada
- Charla-debate sobre el carril-bici urbano. Convocado por el Grupo de Medio Ambiente de la Asamblea 15 M de Granada (Granada, 29 noviembre 2011)
- Charla-debate sobre el carril-bici urbano Convocado por Ecologistas en Acción de Granada(Granada, 27 enero 2011)
- VÍDEO-CHARLA: "En bici, sin carril bici. Consecuencias del carril bici urbano" (Biciescuela Granada y Ciudad Ciclista) Convocado por Ecologistas en Acción de Córdoba (Córdoba, 29 enero 2010)
- VÍDEO-CHARLA: "Ciclismo urbano" (Biciescuela Granada y Ciudad Ciclista) Convocado por la Obra Social de la CAM (Alicante, 23 noviembre 2009)
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Formación ciclista
Propuestas ciudadanas para la movilidad ciclista en Granada y su área metropolitana
Distribuidor Norte: otro golpe contra los ciclistas
La acera de uno de los lados de este vial presenta 3 metros de anchura: 1 metro para los peatones y 2 metros para la circulación obligatoria de ciclistas en ambos sentidos. De esta manera no solo se limita y restringe la movilidad, la seguridad y el confort de los peatones, sino que se obliga a los ciclista a circular por aceras extremadamente estrechas perjudicando gravemente su seguridad y la de los peatones:
-No existe distancia lateral de seguridad entre ciclistas y peatones.
-No existe distancia lateral de seguridad entre ciclistas y el resto de vehículos que circulan por la calzada.
-Impide a los ciclistas gestionar su espacio en condiciones de seguridad para esquivar obstáculos o adelantar a otros ciclistas.
La acera-bici incumple el artículo 121.5 del Reglamento de Circulación (que prohíbe la circulación de todo vehículo por las aceras) y los artículos 25 y 27 de la Ordenanza Municipal de Circulación de Peatones y Ciclistas de Granada (que tan solo permite la circulación en bici por aceras de más de 4 metros de anchura que estén señalizadas y guardando 1 metro de distancia lateral respecto a los peatones, así como prohíbe los adelantamientos a los ciclistas a menos de 1,5 metros de distancia lateral)
El Distribuidor Norte, con dos carriles por sentido y limitado a una velocidad máxima de 50 Km/h, presenta unas condiciones urbanas y, por lo tanto, óptimas para la circulación ciclista por la calzada. La Consejería de Obras Públicas, en lugar de apostar por el respeto, la convivencia y la formación que ofrezca a los ciclistas los conocimientos necesarios para circular con total autonomía por la calzada de cualquier calle, utiliza el dinero público para para marginar a los ciclistas (que también pagamos este vial), perjudicar su seguridad y la de los peatones, fomentar su circulación por la acera e impedirles su derecho a usar la calzada.
LA BICICLETA NO ES UN ESTORBO QUE HAY QUE SEGREGAR A UN ESPACIO LIMITADO Y REDUCIDO. CONDUCIMOS UN VEHÍCULO CON PLENO DERECHO PARA CIRCULAR POR LA CALZADA. SOMOS PARTE DEL TRÁFICO:
-No a la construcción de aceras-bici y carriles-bici urbanos
-Sí a la formación de los ciclistas y del resto de conductores
-Sí a la circulación natural de las bicicletas por la calzada en condiciones de igualdad
Granada, 21 diciembre 2011
Itinerarios ciclistas en el área metropolitana de Granada
- Albolote
- Alhendín
- Armilla
- Atarfe
- Cenes de la Vega
- Churriana de la Vega
- Cájar
- Cúllar Vega
- Gójar
- Huétor Vega
- Jun
- La Zubia
- Las Gabias
- Maracena
- Ogíjares
- Otura
- Peligros
- Pinos Genil
- Pulianas
- Santa Fé
- Vegas del Genil
Tiempo en Granada
Mapa ciclista área metropolitana de Granada by biciescuelagranada
Razones ciclistas para decir NO al carril-bici urbano
La supuesta necesidad de carriles-bici se justifica de diversas maneras:
- Para promover el uso de la bicicleta.
- Para que la gente “se sienta segura” en bicicleta.
- Para proteger a usuarios vulnerables (ancianos, niños, etc).
Junto a estas razones más o menos directas, se dan a menudo otras razones completamente espurias:
- Para quitarle espacio al coche.
- Para reducir el uso del coche.
- Para reducir las emisiones contaminantes
- Para pacificar el tráfico.
- Porque en los países con más bicis, hay carriles-bici.
La tendencia actual de las administraciones respecto a la reintroducción de la bicicleta como medio de transporte urbano se basa en crear una red carril-bici urbano, un servicio de préstamo de bicicletas y una ordenanza municipal que regula la relación entre peatones y ciclistas en estas nuevas infraestructuras.
Las administraciones han optado por el camino más rápido para fomentar el uso de la bici, pero también el más caro, conflictivo e irresponsable. Tratan de copiar las infraestructuras de ciudades como Amsterdam y Copenhage sin tener en cuenta el contexto histórico en el que aparecieron, la disponibilidad de espacio, el trazado urbanístico, la densidad de población de estas ciudades y, ni siquiera, que el uso de la bici en estas ciudades era mayor antes de que existieran los carriles-bici. Esta copia del modelo ha pasado por alto los aspectos más básicos como los culturales, educativos y sociales, y que empiezan por la educación vial.
En este texto, mediante cinco capítulos, se intenta familiarizar al lector http://www.blogger.com/img/blank.gifcon algunas ideas en el fondo muy sencillas y de sentido común, pero que han llegado a convertirse en minoritarias e incluso revolucionarias, sobre la bicicleta en ciudad. Algunas de estas ideas son (CIUDAD CICLISTA, La promoción y el uso de la bicicleta en la ciudad y los carriles-bici urbanos, junio 2011):
- La bicicleta es un vehículo, y su lugar natural es la calzada, junto con los otros vehículos. El usuario de una bicicleta tiene el mismo derecho que el usuario de un coche a circular por cualquier calzada urbana, y es responsabilidad compartida entre él y los usuarios de los otros vehículos el garantizar que la circulación transcurre en condiciones de seguridad.
- El tráfico urbano, aunque tiene un cierto nivel de riesgo, no es una jungla: los automovilistas no son unos asesinos que van a atropellar a cualquier ciclista que vean. Muy al contrario, harán todo lo posible por no tener ni causar problemas.
- La mejor garantía de seguridad para un ciclista es cumplir las normas del tráfico y comunicarse y colaborar con los automovilistas a su alrededor.
- Ya existe una magnífica red de “vías ciclistas” en todas las ciudades: se llaman calles. Los carriles-bici no solo no son necesarios para circular en bicicleta, sino que al crearlos se limita la movilidad de los ciclistas y se aumenta el antagonismo entre ellos y los conductores de automóvil.
En resumen, se pretende difundir demostrar la tesis de:
- NO A LA CONSTRUCCIÓN DE CARRILES-BICI URBANOS
- SI A LA CIRCULACIÓN NATURAL DE LAS BICICLETAS POR LA CALZADA EN CONDICIONES DE IGUALDAD: PLENO DERECHO Y PLENAS RESPONSABILIDADES
Razones ciclistas para decir no al carril-bici urbano
No al carril-bici del Camino de Ronda (Granada)
La implantación del metro en Granada lleva aparejada la remodelación del Camino de Ronda, en la cual se está incluyendo una vía ciclista segregada del tráfico que sigue el modelo de Sevilla:
- sobre la acera (acera-bici)
- bidireccional
- de 2 metros de ancho (1 m. por sentido).
Debido a las propias características de esta vía encontramos numerosos puntos negros en, tan solo, los 50 metros de trayecto totalmente finalizado. La experiencia demuestra que esta infraestructura no solo no evita los accidentes, sino que genera anomalías, molestias y peligros que se agravan si aumenta la densidad de ciclistas circulando por la vía o si circulan a una velocidad mayor de 5 Km/h:
- permite que el resto de vehículos adelanten a los ciclistas a 40 cm de distancia lateral (muy inferior a los 1.5 metros recomendables a 50 Km/h).
- reduce la visibilidad con el mobiliario urbano.
- impide esquivar peatones y adelantar a otros ciclistas de forma óptima.
- mantiene una distancia lateral insuficiente con el mobiliario urbano.
- tiene los giros con un radio de curvatura muy reducido.
- ofrece un trayecto tortuoso.
- guarda una distancia lateral insuficiente con los peatones.
- obstaculiza el tránsito peatonal.
- invade zonas de aglomeración peatonal.
Es inmoral lanzar a los ciclistas novatos a una situación peligrosa transmitiéndoles la ilusión de seguridad. Advertimos que esta vía puede provocar fácilmente accidentes que podrían llegar a ser mortales o de graves consecuencias (tal y como está sucediendo cotidianamente en las ciudades españolas que han apostado por este tipo de políticas) cuya responsabilidad será del Ayuntamiento de Granada, quien ha aprobado su construcción.
Promocionar la circulación en bicicleta mediante esta infraestructura significa, además, destruir su atractivo como medio eficaz de transporte, ya que nos prohíbe circular por la calzada (artículo 36.1 del Reglamento General de Circulación), donde realizamos nuestro trayecto de forma rápida, confortable y en igualdad de condiciones que el resto de vehículos.
Otra de las consecuencias de los carriles-bici urbanos es que fomentan la circulación ciclista invadiendo las aceras, creando molestias a los peatones y destruyendo nuestra valiosa cultura peatonal. Al finalizar el carril-bici o al abandonar su trayecto para escoger otro itinerario (incluso al circular por calles de velocidad limitada a 30 Km/h) los ciclistas siguen sin saber cómo ser autónomos para conducir su vehículo. Por lo tanto, optan por circular por las aceras.
Por todo ello, se hace necesario que el Ayuntamiento descarte la construcción de esta vía ciclista y recupere como espacio peatonal los 18 km de carril-bici urbano existentes (que cuentan con 146 puntos negros, por el módico precio de más de 2 millones de euros). Así mismo, que sustituya esta política conflictiva, obsoleta y costosa por otra que contemple como puntos básicos los señalados en nuestra propuesta de Plan Metropolitano de la Bicicleta:
- formación ciclista con el objetivo de logar conductores autónomos en cualquier tipo de calle, orientado para adultos y alumnos de secundaria.
- itinerarios metropolitanos dotando de accesibilidad hacia los pueblos del cinturón, adecuando los caminos rurales y los arcenes de las carreteras existentes.
- medidas contra el robo de bicicletas mediante aparcamientos seguros.
No necesitamos una red ciclista urbana, porque la verdadera red es la red viaria, que en esta ciudad presenta unas condiciones óptimas para circular en bicicleta. Somos parte del tráfico, conducimos un vehículo y no conseguirán expulsarnos de la calzada.
DOCUMENTO RELACIONADO:
- Criterios de calidad para las vías ciclistas en la ciudad
Granada, 27 de abril de 2011
Recomendaciones de Biciescuela Granada respecto a la movilidad ciclista en el Plan Especial de Ordenación de la Vega de Granada
Propuesta Plan Metropolitano de la Bicicleta en Granada
Propuesta Plan Metropolitano de La Bici en Granada
Granada, 19 febrero 2011
Sobre el avance de la reforma del Reglamento General de Circulación
1- En zona urbana, límite de velocidad será de 30 Km/h en todas las calles de único sentido y en las de un carril por sentido.
2- En estas calles las bicicletas tendrán prioridad sobre el resto de vehículos y podrán ocupar el centro del carril.
3- Las bicicletas podrán circular por las aceras de más de 3 metros de anchura.
1- En zona urbana, límite de velocidad será de 30 Km/h en todas las calles de único sentido y en las de un carril por sentido.
La justificación de esta medida es el número de fallecidos en zona urbana debido a los accidentes de tráfico (47.500 accidentes en el año 2009):
- PEATONES: 269 fallecidos y 1.500 heridos.
- MOTORISTAS: 181 fallecidos y 2.300 heridos.
- CONDUCTORES DE COCHE: 101 fallecidos y 1.000 heridos.
- CICLISTAS: 13 fallecidos y 200 heridos.
(FUENTE: La Razón, 17 febrero 2011)
Rebajar el límite de velocidad a 30 Km/h es una medida positiva que puede reducir los daños de los accidentes, aunque no por ello se eviten. Su resultado puede ser una reducción del número de fallecidos y, por ello, esta medida beneficia a todos los vecinos de las ciudades. Aunque, todavía no sabemos de qué manera las autoridades harán cumplir esta nueva normativa, teniendo en cuenta que actualmente no son capaces (o no quieren serlo) con el límite de 50 Km/h.
Por otro lado, hay que señalar que debido a las características propias la mayoría de calles donde se va aplicar esta medida no es posible alcanzar velocidades superiores, o de hecho, ya se estaba aplicando la normativa a través de las señales que limitan la velocidad a 30, 20 ó 10 Km/h.
También hay que tener en cuenta que la velocidad media de un vehículo motorizado en la ciudad puede rondar entre los 15 y 20 Km/h (dependiendo de la ciudad y la hora del desplazamiento). Sin embargo, cuando el tráfico es más fluido (por ejemplo, por la noche) pueden darse velocidades superiores a 50 Km/h en las calles y avenidas que por su propia estructura física lo permiten, siendo los infractores impunes ante los ojos de las autoridades. Es en este tipo de calles donde se dan los accidentes con resultados más graves, precisamente donde no se van a aplicar el límite de velocidad de 30 Km/h.
2- En estas calles las bicicletas tendrán prioridad sobre el resto de vehículos y podrán ocupar el centro del carril
¿Qué significa tener prioridad sobre el resto de vehículos? ¿qué ocurre en el resto de calles? La normativa actual es más que suficiente para regular la convivencia de los vehículos en las calles. Según el Manual del conductor (DGT, página 103, Ed. Pons SL, Madrid), "(...) las vías deben de ser compartidas por todos aquellos que tienen derecho a usarla, y este derecho debe ser ejercido de modo que no se perturbe el de los demás(...)". Por tanto, todos los vehículos (con o sin motor) deben respetar al resto de vehículos y regirse por las normas generales sobre circulación y tráfico en todos los lugares. Todos los vehículos tienen la obligación de reducir su velocidad cuando detectan que hay otro circulando a velocidad menor, y solo lo podrán adelantar cuando sea posible hacerlo de forma segura. Por lo tanto, no es preciso dotar a los ciclistas estos privilegios que, finalmente, tan solo crean mayor confusión.
Por otro lado, la reforma del Reglamento General de Circulación permitirá a los ciclistas ocupar el centro del carril en calles de un único sentido y en calles de un carril por sentido (es decir, las limitadas a 30 Km/h). Creemos que es una medida muy buena que clarifica cuál es el lugar que debe ocupar la bicicleta en la calzada, y lo hace colocando a la bici el lugar más seguro: el centro del carril por el que circula. Sin embargo, tal y como está expresada esta reforma, hacemos la siguiente pregunta: ¿por donde deberán circular en las calles de dos o más carriles por sentido? ¿pegados a la derecha?
En muchos de los periódicos que recogen esta noticia aparece un error común (La Razón, ADN), quizá influidos por la creencia errónea o por una antigua legislación que ya no existe. Todos estos periódicos afirman que actualmente los ciclistas en la ciudad deben circular por la derecha. Un agravio que observamos cada día cuando se observa que muchos ciclistas circulan pegados a la derecha colocándose en lugares donde se multiplican los riesgos. Sin embargo, según el actual Reglamento General de Circulación (artículo 36.1) “Los conductores de (…) ciclos, (…) en el caso de que no exista vía o parte de ella que les esté especialmente destinada, circularán por el arcén de su derecha, si fuera transitable y suficiente para cada uno de éstos, y, si no lo fuera, utilizarán la parte imprescindible de la calzada (...)”. La parte imprescindible de la calzada significa combinar dos elementos, el de entorpecer lo menos posible la marcha del resto de vehículos y el de circular con la máxima seguridad posible, y entre estos dos elementos es prioritario el de circular con la máxima seguridad posible. Para obtener una idea más amplia sobre esto recomendamos el texto en el que Javier Arias lo describe en su blog
Dibujos de How to not get hit by cars, de Michael Bluejay
En todas las ciudades españolas se está viviendo en los últimos años un aumento imparable del uso de la bicicleta como medio de transporte. Sin embargo, en las ciudades que han llevado a cabo políticas de promoción del uso de la bici basadas en carriles-bici urbanos y préstamo de bicicletas públicas, así como en las ciudades donde no ha habido ningún tipo de promoción, han tenido, como una de sus consecuencias directas, la invasión masiva de ciclistas circulando por aceras de todo tipo que ha creado graves molestias y accidentes. Consideramos que estos problemas están siendo ocasionados debido a que los aspirantes a ciclistas tienen miedo, del mismo modo que los aspirantes a conductores de cualquier otro tipo de vehículo pero con la diferencia de que los ciclistas comienzan a circular sin conocer los riesgos inherentes al tráfico con el que tienen que interactuar continuamente durante su trayectoria y, por ello, no saben cómo evitarlos. Por lo tanto, optan por circular invadiendo las aceras. Del mismo modo, los carriles-bici urbanos en ningún caso sirven para evitar los accidentes, ni hacen desaparecer los miedos al tráfico, ni tampoco ayudan a conocer los riesgos del tráfico con el que también tienen que seguir interactuando los ciclistas, ni mucho menos, enseñan cómo evitarlos, por lo que al finalizar el carril-bici o al escoger un itinerario diferente al marcado por éste (incluso al circular por calles con calmado del tráfico –limitación de velocidad a 30 Km/h en todas las calles de único sentido y las de un carril por sentido–) el ciclista seguirá sin saber cómo conducir su bici de forma segura, cómo posicionarse en la calzada, etc.; en general, seguirá sin saber cómo evitar los riesgos del tráfico. Por todo ello, la formación ciclista para adultos, así como para alumnos de secundaria es un pilar fundamental en cualquier tipo de promoción del uso de la bicicleta. (BICIESCUELA GRANADA, Propuesta Plan Metropolitano de la Bicicleta, febrero 2011)
Permitir el desplazamiento en bicicleta por las aceras de tres metros de forma generalizada y como norma, no hace nada más que legitimar las citadas políticas nefastas de promoción de la bici que se han llevado a cabo en la mayoría de las ciudades españolas que están perjudicando seriamente su arraigada cultura peatonal. Se está destruyendo la comodidad de los peatones que ven invadido su espacio por un vehículo, la bicicleta. Si se sigue por este camino, quizá el próximo paso será regular las características de los retrovisores que deberán incorporarse los peatones para andar por la ciudad.
Granada, 20 febrero 2011
¿Qué es un carril-bici urbano?
La creencia de que se puede utilizar la bicicleta al margen del tráfico no responde a la realidad. Huir del resto de vehículos utilizando aceras y carriles bici urbanos no hace desaparecer los riesgos. La experiencia demuestra que estas infraestructuras no solo no evitan los accidentes, sino que generan peligros que no existen en la calzada: posicionan al ciclista en lugares donde se multiplican los riesgos, introducen anomalías en el tráfico, generan conflictos con peatones y con autobuses, legitiman el uso de la bici por aceras sin señalizar, ofrecen un trayecto tortuoso, vetan el derecho de circular en bici por la calzada, etc.
El número de ciclistas urbanos seguirá creciendo de forma imparable. Sin embargo, advertimos que las políticas del fomento de la bici a cualquier precio (carril-bici y bicicletas públicas) sin tener en cuenta la necesidad de formación para conducir este vehículo están teniendo como resultado la invasión ciclista de las aceras y la destrucción de la bicicleta como un medio de transporte competitivo, convirtiendo al ciclista en un pseudo peatón molesto, también llamado cicleatón.
Granada, enero 2011
Carril bici bien hecho: Análisis de las vís ciclistas segregadas (carril-bici y acera-bici)
Cuando detectamos en una ciudad las molestias, anomalías y peligros existentes en una vía ciclista segregada (acera-bici y carril-bici), inmediatamente obtenemos la respuesta de los defensores de este tipo de infraestructuras diciendo que "está mal hecha". Sin embargo, posteriormente no saben cómo hacer para resolver los problemas que presenta el carril-bici reivindicado y se limitan a decir que "hay que hacerlo bien". También puede ocurrir que confundan conceptos y llamen "carril bici" a lo que no es, es decir que consideren al carril-bici bien hecho aquello a lo que se denomina como vía ciclista reservada o que se trate de una adaptación de la calzada.
Las vías ciclistas segregadas (acera-bici y carril-bici) están definidas y sus criterios de diseño vienen en los siguientes manuales:
- A CONTRA MANO, Propuesta de normativa para el diseño de vías y otra infraestructura ciclista, octubre 2002.
- A. SANZ y OTROS, Manual de las vías ciclsitas de Guipuzkoa. Recomendaciones para su planificación y proyecto, Departamento para el desarrollo sostenible de la Diputación Foral de Guipuzkoa. Septiembre 2006.- CONTORNO S.A., Plan director de la bicicleta de Málaga, capítulo 2: “Normas básicas de diseño para vías ciclables”, Ayuntamiento de Málaga.
- AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA, Plan director de la bicicleta de Zaragoza, capítulo 8: “Criterios de diseño y ejecución de vías ciclables”
- ÁREA DE GOBIERNO DE URBANISMO, VIVIENDA E INFRAESTRUCTURAS DE MADRID, Plan director de movilidad ciclista de Madrid, capítulo 3: “Criterios para el trazado y diseño de las vías ciclistas”. Ayuntamiento de Madrid, enero 2007.
- A. BEDOYA, Manual per al disseny de vies ciclistes de Catalunya, Departament de Política Territorial i Obres Públiques de la Generalitat de Catalunya. Julio 2007.
Para la lectura de los manuales nos hacemos las siguientes preguntas:
- ¿En la acera o en la calzada?
- ¿Unidireccional o bidireccional?
- ¿De qué manera se consigue que la velocidad que pueda alcanzarse en la vía ciclista segregada sea la misma que en la calzada?
- ¿Cuál es la anchura suficiente para la vía ciclista segregada?
- ¿De qué manera se realizan las intersecciones con las otras vías?
- ¿Cómo gira a la derecha el vehículo que circula por el carril a la izquierda de la vía ciclista segregada?
- ¿Cómo se accede a la vía ciclista segregada?
- ¿Cómo se abandona la vía ciclista segregada?
- ¿De qué manera los ciclistas giran a la izquierda si la vía ciclista segregada está a la derecha de la calzada?
El presente documento analiza de forma resumida las vías ciclistas segregadas del tráfico (carril-bici y acera-bici) que están bien hechas, según los manuales para su diseño (análisis más desarrollado en La falsa seguridad del carril bici urbano). Con este análisis se puede comprobar que la respuesta que ofrecen las vías ciclistas segregadas a las preguntas planteadas ejemplifican claramente cuáles son las anomalías que introducen en el tráfico, los nuevos peligros que crean a los ciclistas (en comparación con los riesgos existentes en la calzada), así como las molestias para los peatones.
Podemos decir que ese "carril bici bien hecho" presenta anomalías, molestias y peligros. Reivindicar (o ejecutar) una red de carril bici "bien hecho" sin demostrar previamente su calidad es una auténtica irresponsabilidad: fomentar el uso de la bici a cualquier precio, incluso perjudicando la calidad y seguridad para la conducción ciclista. Cuando un colectivo ciclista reivindica una vía ciclista segregada en una calle concreta, o se le ocurra hacer al ayuntamiento o al gobierno autonómico, tienen la obligación de responder a todas las cuestiones planteadas y desestimar esta opción ya que no alcanza la calidad necesaria para conducir la bicicleta sin destruir la seguridad del ciclista y el potencial de la bici como medio de transporte.
Granada, noviembre 2010
La acera-bici y el carril-bici urbano son ineficaces para reducir el uso del coche en la ciudad
Sin embargo, el estudio sobre el uso de la bicicleta en la ciudad de Sevilla realizado por el propio Ayuntamiento de Sevilla en enero de 2010 nos revela unos datos que nos ayudan a desmitificar al carril bici como herramienta para reducir el uso del coche en la ciudad.
Dicho estudio realiza una valoración del uso de la bicicleta en la ciudad de Sevilla después de 3 años de la ejecución del Plan Director de la Bicicleta de Sevilla que ha contado con la construcción de 80 km de carril bici distribuidos en 8 itinerarios y 30 km adicionales que se encuentran en ejecución (Estudio sobre el uso de la bicicleta en la ciudad de Sevilla, página 2, Ayuntamiento de Sevilla, enero de 2010)
En las páginas 15 y 16 de dicho estudio se aborda el tema del cambio modal , es decir, el cambio de medio de transporte en favor de la bicicleta.Según este estudio el 33 % de los encuestados ya circulaban en bici y el 67 % son nuevos usuarios de este medio de transporte. De este 67 %, cambiaron su medio de transporte por la bici abandonando otros medios de transporte los siguientes: usuarios del bus urbano el 36.7 % (24. 68 % del total); peatones el 25.9 % (17.35 % del total); viajeros en coche o conductores de coche el 32 % (21.44 % del total) -en este caso se contabiliza tanto a los conductores como a los pasajeros, por lo que la cifra no corresponde con el número de coches, siendo este menor-; y motoristas el 4 % (2.68 % del total).
Resumiendo, de los ciclistas entrevistados el 75 % ya se movía de forma sostenible (en bici, andando o en bus urbano) y solo el 24 % con medios motorizados privados (moto y coche).
Si, según los datos más optimistas, el uso de la bici en Sevilla representa entre el 5 y el 8 % respecto al resto de formas de moverse, significa que el número de usuarios que han cambiado el coche (conductor o pasajero) por la bici está entre el 1.2 y el 1.92 % respecto al total de las formas de moverse por la ciudad. Si tenemos en cuenta que la ocupación media de un coche en España es de 1,2 personas (Instituto ISTAS de CCOO), obtendremos que la cantidad reducida de coches debido al aumento del uso de la bicicleta por el carril bici en Sevilla es de entre el 1 y el 1.6 %.
Sin embargo, está por descubrir hasta que punto esa reducción se debe a la construcción de la red de carril bici o a la remodelación de las calles a las que se les ha restado aparcamientos, carriles e incluso peatonalizado en su totalidad. Podríamos compararlo con el caso de Madrid: en 2009, con efecto de la crisis, cayó el tráfico motorizado un 2,6%; sin embargo, en el centro esa caída llegó hasta un 7,4% (es decir, 4,8% de más), provocada también por restricciones y peatonalizaciones, pero en este caso, sin existir carriles bici en la ciudad. (Fundación movilidad, 10/03/2010)
Por otro lado, esta insignificante reducción del uso del coche se ve anulada debido a que al mismo tiempo en el que se implementan carriles bici fomentando el uso de la bici, se realizan infraestructuras que facilitan, incentivan y potencian el uso del coche en la ciudad y en el área metropolitana de Sevilla mediante la expansión urbanística, la zonificación de las actividades y las autovías y carreteras asociadas.
El carril-bici no aporta en absoluto nada como herramienta para reducir el uso del coche en la ciudad. Existen otras medidas pensadas realmente para reducir el uso del coche, como la peatonalización de calles, los accesos restringidos, los parkings disuasorios, el transporte público, así como un diseño urbano que no atienda al sector de la especulación del suelo y la vivienda y de la construcción de autovías, túneles y parkings subterráneos.
Granada, noviembre de 2010.
Anomalías, molestias y peligros de la acera-bici y el carril-bici urbano de Granada
El Ayuntamiento de Granada y la Junta de Andalucía se han gastado millones de euros para la construcción de aceras-bici y carriles-bici urbanos y, al parecer, tienen previsto gastar más para hacer otros que están proyectados en la ciudad. El resultado de estas infraestructuras, que alcanzan alrededor de 18 km. en la ciudad de Granada, es de 146 puntos negros. Con tales cifras, es evidente que no están mal hechas sino que, por su propia naturaleza, destruyen la cultura peatonal y la potencialidad de la bicicleta como medio de transporte. Queremos informar de que todos estos puntos negros se resuelven fácilmente circulando en bicicleta con total normalidad por la calzada, como cualquier vehículo.
El informe que les presentamos analiza las aceras-bici y carriles-bici urbanos de la ciudad de Granada y pone de manifiesto las desventajas de estas infraestructuras en comparación con la circulación ciclista por la calzada.
No necesitamos aceras-bici ni carriles-bici porque generan molestias a los peatones, anomalías en el tráfico y nuevos peligros para el ciclista. Ya conducimos la bicicleta por la calzada de forma segura y no es más arriesgado que hacerlo con otro tipo de vehículo. La calzada es perfectamente ciclable, cómoda y segura sise siguen una reglas sencillas.
La creencia de que se puede utilizar la bicicleta al margen del tráfico no responde a la realidad. Huir del resto de vehículos utilizando aceras y carriles bici urbanos no hace desaparecer los riesgos. La experiencia demuestra que estas infraestructuras no solo no evitan los accidentes, sino que generan peligros que no existen en la calzada: posicionan al ciclista en lugares donde se multiplican los riesgos, introducen anomalías en el tráfico, generan conflictos con peatones y con autobuses, legitiman el uso de la bici por aceras sin señalizar, ofrecen un trayecto tortuoso, vetan el derecho de circular en bici por la calzada, etc. Además, la Ordenanza de Circulación de Peatones y Ciclistas ha creado una grave confusión legal para los problemas que las aceras-bici y carriles-bici urbanos están generando entre peatones y ciclistas.
El número de ciclistas urbanos en Granada seguirá creciendo de forma imparable. Sin embargo, advertimos que las políticas de la Junta y el Ayuntamiento (el servicio de préstamo de bicicletas junto con la apuesta por las aceras- bici y carriles-bici urbanos) tendrán como resultado la invasión ciclista de las aceras y la inhabilitación de la bicicleta como un medio de transporte competitivo. Todo ello, mientras no se apueste decididamente por un programa de formación que dote al ciclista de autonomía para circular de forma segura por la calzada de cualquier calle.
Anomalías, molestias y peligros de la acera-bici y el carril-bici urbano de Granada
Análisis de la aprobación definitiva de la Ordenanaza municipal de circulación de ciclistas y peatones de Granada
(Granada, agosto 2010)
La aprobación definitiva de la Ordenanza Municipal de Circulación de Peatones y Ciclistas, (tras la finalización del periodo de alegaciones en el que Biciescuela Granada presentó las suyas) ha resultado una oportunidad perdida para el ciclismo urbano: la elaboración de una legislación municipal que mantenga e incentive el uso de la bicicleta de forma natural como un vehículo más en la calzada. En este sentido, la presente ordenanza no aporta ni mejora nada respecto a lo ya establecido en el Reglamento General de Circulación. La exposición de motivos de esta ordenanza no expresa esta intención, sino que su objetivo es lidiar en los problemas que generan las vías ciclistas y que se convertirán en conflictos entre peatones y ciclistas. Sin embargo, por las contradicciones en las que cae, ni siquiera logra alcanzar su propio objetivo, dejando una confusión legal para el problema que ha generado.
Por otro lado, estableciendo la vía ciclista urbana como un lugar recomendado para la bicicleta, destruye su potencialidad como medio de transporte: posiciona al ciclista en lugares donde se multiplican los riesgos, limita su velocidad de desplazamiento, genera conflictos con peatones, ofrece un trayecto tortuoso y le veta ejercer su derecho de usar la calzada.
La Ordenanza legitima la presencia de ciclistas en las aceras y propicia su invasión con la presencia de nuevas vías ciclistas (en calles donde no existen, los ciclistas tienden a ir por las aceras, pues se habitúan a no compartir la calzada).
Advertimos que con esta Ordenanza, las nuevas vías ciclistas y la puesta en marcha del servicio de préstamo de bicicletas de la Junta, Ayuntamiento y Universidad, viviremos en Granada el desastre sevillano: la invasión ciclista de las aceras y la inhabilitación de la bicicleta como un vehículo competitivo con los medios de transporte motorizados. Todo ello, mientras no se apueste decididamente por la formación para la conducción de la bicicleta en la calzada que dote al ciclista de autonomía para poder circular de forma segura en cualquier calle.
Análisis de la aprobación definitiva de la Ordenanza municipal de circulación de ciclistas y peatones de Gr...
ENLACES:
- Ordenanza municipal de circulación de peatones y ciclistas en Granada (BOP 15 julio 2010, página 31)
-Reglamento regulador del sistema municipal de préstamo de bicicletas en Granada (BOP 15 julio 2010, página 39)
-Alegaciones a la aprobación inicial de la Ordenanza municipal de circulación de peatones y ciclistas de Granada
-Alegaciones a la aprobación inicial del Reglamento del servicio de préstamo de bicicletas en Granada
Guía de caminos en el área metropolitana de Granada
DESCARGA EL MAPA DE TODO EL ÁREA METROPOLITANA PINCHANDO AQUÍ, para verlo se necesita descargar la herramienta Google Earth:
MAPAS DEL INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL:


